<link href="https://fonts.googleapis.com/css?family=Roboto:400,400italic,300,300italic,700,700italic" rel="stylesheet" type="text/css"/>
English French Spanish
26
Dom, Jun

Fuente Caputa o caput y aquae en Mula

 

 

Se cree que el topónimo Caputa podría haber derivado de los vocablos en latín caput y aquae, que significan cabeza del agua. Y es que en torno a este pequeño oasis se hallaron dos yacimientos romanos directamente ligados al aprovechamiento del agua.

No mucho más lejos, se encuentra el yacimiento musealizado de Los Villaricos, el cual constituye un importante ejemplo de asentamiento romano en zonas rurales.

Esta villa romana, situada junto a la carretera del Embalse de la Cierva, estuvo activa entre los siglos I y V d. C. y contaba con dos partes diferenciadas: área residencial, con zona termal y espacios domésticos en torno al patio central; y área de trabajo, donde se elaboraba y almacenaba aceite o vino.

Los otros dos yacimientos, más cercanos a Fuente Caputa, corresponderían a otra villa y a una pequeña presa, que almacenaría agua para el riego de las tierras circundantes, y de la cual partían al menos dos acequias, una de las cuales llegaba a la villa de Caputa.

 

El paraje de Fuente Caputa cumple con todos los requisitos para convertirse en uno de los destinos preferidos de quienes busquen un lugar en plena naturaleza en el que disfrutar sus días de verano. Este enclave, situado en el municipio de Mula, se encuentra en las proximidades del Embalse de la Cierva, un lugar donde encontramos el letrero de ‘prohibido el baño’ pero al que también merece la pena acercarse por las preciosas vistas que regala. Por suerte, en la poza de Fuente Caputa no solo está permitido remojarse sino que es cien por cien aconsejable. No importa si hemos accedido a través del manantial que alimenta a la Rambla de Perea y que llega hasta el río Mula, o si hemos decidido atravesar ese camino sin asfaltar de 2 km que nos deja en la parte inferior, casi a pie de poza; en cualquier caso el baño es apetecible y, sin embargo, muy poco codiciado quizá por la falta de conocimiento por parte de los que no son aledaños de la zona.

El concejal de Urbanismo y Medio Ambiente del Ayuntamiento de Mula, Francisco Javier Llamazares, informa de que «los terrenos de Fuente Caputa tienen titularidad privada», por lo que el Ayuntamiento no tiene competencias directas en el paraje, aunque «los cursos de agua son públicos». Esta última afirmación corresponde a Manuel Ibernón, agente de desarollo local y especializado en Medio Ambiente. Ibernón explica que desde el Consistorio se llevan a cabo algunas acciones para ayudar a la conservación de la zona. «Hace unos años instalamos unos contenedores para facilitar la recogida de basura y periódicamente se vacían», ya que confirma que «uno de los principales problemas del lugar es que la gente tira muchos residuos, y es complicado mantenerlo todo limpio». Añade que en ocasiones organizan en esta misma línea «actividades de voluntariado» con el objetivo de sanear el entorno del flujo del agua, así como excursiones con niños «para que conozcan el valor de esta zona, a modo de tarea de educación medioambiental».

Desde el Ayuntamiento de Mula, Manuel Ibernón resalta una de las características que hacen especial a este lugar: su flora. «Por una parte, tiene la vegetación propia de rambla, como adelfas, taray o juncos», detalla, «y al mismo tiempo, por las laderas encontramos la fauna propia mediterránea, como tomillo, romero o pino carrasco».

Precisamente esta última parte de la vegetación rodea y limita la poza junto al acueducto de Perea, dibujándola en un contorno claro y acotado. Además, sirven como recurso que invita a organizar un picnic bajo una agradable sombra que se agradece en las horas fuertes de sol, ya que el terreno impide colocar una sombrilla.

En cuanto al mundo animal, se pueden divisar sapos, ranas y lagartijas, además de multitud de insectos que ahorman la parte más molesta de encontrarse en plena naturaleza. Especialmente recomendable es acudir con algún repelente específico para avispas si no queremos compartir nuestra comida con ellas. Por lo demás, solo queda disfrutar y ayudar a mantener el bienestar de este tesoro de agua dulce.

 

1000 Caracteres restantes