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LAS MURALLAS MEDIEVALES DE MULA (REGIÓN DE MURCIA) ANÁLISIS HISTÓRICO

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 LAS MURALLAS MEDIEVALES DE MULA (REGIÓN DE MURCIA) ANÁLISIS HISTÓRICO-CONSTRUCTIVO Y RECONSTRUCCIÓN 3D

Juan Fernández del Toro1, Pedro Enrique Collado Espejo2, Vincenzina La Spina2, Josefina García León2

Autor de contacto: Juan Fernández del Toro.

 

RESUMEN


De los tres recintos amurallados (alcazaba, albacar y madina) que configuraban y protegían la ciudad de Mula en  época islámica (siglo XII), hoy día solo es claramente apreciable el recinto del albacar. La alcazaba la ocupa ahora el Castillo de Los Vélez (renacentista, siglo XVI), construido sobre los restos de la fortaleza islámica, y de la madina apenas quedan restos visibles, aunque el trazado urbano medieval de Mula permite intuir por dónde discurría.


El Trabajo Fin de Máster, realizado bajo la tutela de la Universidad Politécnica de Cartagena, se ha centrado en el levantamiento planimétrico de los restos islámicos que aún se conservan de la muralla del albacar y su reconstrucción virtual en 3D. Para ello, fue necesario realizar un profundo análisis histórico, material, constructivo y del estado de
conservación de los diferentes tramos de muralla que se conservan para poder determinar el trazado completo y las dimensiones originales.

 

El análisis constructivo (muros de tapia calicostrada) y el levantamiento planimétrico de los tramos de muralla y torres medievales han permitido realizar la recomposición y recreación virtual 3D, tanto de los tres recintos amurallados como de la ciudad en época islámica (con sus torres, puertas de acceso y el aljibe interior), facilitando así su comprensión e interpretación histórica y arquitectónica, además de contribuir a la difusión y puesta en valor de este importante referente patrimonial y cultural de la ciudad de Mula.

 

  1. INTRODUCCIÓN

 

El trabajo de investigación que presentamos versa sobre las construcciones islámicas que aún se conservan en el casco antiguo de Mula (Región de Murcia). Se trata de las murallas de época medieval.

 

Elementos defensivos que, desde al menos el siglo XII y hasta finales del XV configuraron el trazado urbano y organización de la villa, limitando su expansión.

Hasta el desarrollo de este trabajo (en la modalidad de Fin del Máster en Patrimonio Arquitectónico), las murallas medievales de Mula nunca habían sido objeto de un estudio monográfico. No obstante, sí existían algunas referencias a estas construcciones de origen islámico en la bibliografía local, aunque muy breves.

 

Cabe destacar la obra “Una villa del Reino de Murcia en la Edad Moderna (Mula, 1500-1648)” que, previo al desarrollo de los siglos XVI y XVII, hace un recorrido por la historia de Mula, tratando sobre la ocupación musulmana (Castaño, 1992: 66-68).Y entre las aportaciones, destaca un plano aproximado del trazado de los tres recintos amurallados de la villa.

 

Figura 1. Plano del trazado urbano de Mula en época medieval
(González, 1992: 67)

 

En este sentido, el Trabajo Fin de Máster (TFM), realizado abarca una investigación histórica y arquitectónica para poner en relieve la importancia de las murallas de Mula y, partiendo de ese estudio,determinar el trazado y composición de los recintos amurallados en su totalidad, incluidos los tramos hoy perdidos, procediendo al levantamiento tridimensional e hipótesis 3D.

 

1.1. Breve reseña histórica

 

La ciudad de Mula, en el centro de la Región de Murcia,fue fundada, con su ubicación actual, n el siglo IX, durante la dominación musulmana. El trazado urbano medieval se desarrolla ladera abajo de un cerro coronado por un conjunto fortificado, el cual está formado actualmente por el Castillo de Los Vélez (renacentista), y las murallas medievales.

Si bien, en sus inicios, debió de tratarse de un pequeño asentamiento de carácter rural, es  decir, una pequeña alquería, con el tiempo llegó a convertirse en una ciudad propiamente dicha. Una madina, y capital de un amplio iqlimo (distrito que dominaba un vasto territorio).   

 

Su situación estratégica, la fertilidad de su vega y sus características defensivas hicieron que esta ciudad fueraadquiriendo importancia estratégica.Las grandes crestas rocosas, sumadas a las altas murallas que la protegían, hicieron de Mula una ciudad casi inexpugnable. Tanto que, durante la Reconquista, el infante Alfonso, futuro Rey Sabio, se vio obligado a sitiarla durante meses ante la negativa a capitular (como hicieron la mayoría de ciudades del reino), y la imposibilidad de tomarla por la fuerza.

 

Aquella sería la primera gesta militar del infante, quien años después alabaría a Mula en su Crónica General de España:

Mula es uilla de grant fortaleza et bien çercada,et el castiello della es commo alcaçar alto et

fuerte et bien torrado, et es abondada de todos abondamientos de lauor de tierra et de todas

caças de monte que a conplida uilla conuiene [...]. (Menéndez, 1906: 744)

 

Tras la conquista cristiana de la ciudad, ésta continuó con su configuración islámica, ircundada por sus murallas. No sería hasta finales del siglo XV cuando Mula comenzará su expansión rebasando el límite de las murallas, hecho que se dio tras la rendición musulmana del Reino de Granada.

 

El carácter aún fronterizo del territorio de Mula, aunque en la retaguardia con el último educto musulmán, requería necesariamente el mantenimiento de la línea de defensa que suponía la muralla para la ciudad.

 

Figura 2. Vista aérea de Mula (Fuente: Antonio Ayllón)

 

1.2. Los recintos amurallados de Mula

 

La configuración de la ciudad de Mula en época medieval estaba determinada por la irregular orografía del lugar (con escarpadas laderas y grandes crestas rocosas), y el trazado de los gruesos y altos muros que la defendían, los cuales formaban tres recintos amurallados independientes: la alcazaba, el albacar y la madina.

Figura 3. Recintos amurallados de Mula en época medieval (Fuente:Juan Fernández del Toro)

 

El primer recinto, la alcazaba, situado en la coronación de la ciudad, era el más pequeño y contaba con un torreón que sobresalía del resto: la Torre del Homenaje.

Este recinto daría refugio a una guarnición militar y al gobernante de turno.El segundo recinto, e intermedio, ubicado sobre la gran pendiente de la ladera en su parte superior, era el albacar.

 

Se trata de un recinto de transición, de unión entre la parte superior (alcazaba) e inferior (medina), puesto que la elevada pendiente, en la mayor parte de este recinto, no permitía realizar construcciones. De hecho, solo existe, además de la muralla, un gran aljibe abovedado conocido actualmente como “la cuerva de los moros”. El albacar, además de servir como nexo de unión entre la madina y la alcazaba, debió de cumplir una función básica de refugio para el ganado, además de servir también como segunda línea de defensa para los habitantes de la ciudad.

 

El tercer y último recinto era la madina, la ciudad propiamente dicha. En ella se desarrollaba la vida cotidiana de los habitantes de Mula y era donde se ubicaban las viviendas, el zoco, las mezquitas,posiblemente unos hammam o baños, los talleres de artesanía, etc.

 

A continuación de este recinto, ladera abajo, se desarrollaba una huerta de vertiente cuya producción abastecía a Mula y buena parte de la ciudad de Murcia.

Una huerta que era fertilizada por otro de los elementos vertebradores de la ciudad: la acequia Mayor, la cual discurría a los pies de la muralla.

 

2. OBJETIVOS

 

El objetivo principal del TFM ha sido poner en valor las construcciones más antiguas conservadas dentro del casco antiguo de Mula: sus murallas medievales.

El estado actual de abandono y degradación de las murallas de Mula ponen en riesgo la conservación de las mismas, que ya han perdidos extensos tramos.

Es por ello que su restauración debe llevarse a cabo a la mayor brevedad posible y para ello, el paso previo es la realización de un minucioso estudio. Una labor que se ha intentado cubrir con la realización del presente TFM de investigación (en la medida de las posibilidades que presenta un trabajo final de máster).

Con independencia de que se lleven a cabo o no actuaciones de restauración (o, al menos, consolidación de las murallas), con la toma de datos y la información generada en este trabajo han quedado documentadas las murallas de los tres recintos medievales.

Esto permitirá reconocerlas y recuperarlas correctamente.

 

3. METODOLOGÍA

 

La investigación desarrollada ha abarcado diferentes ámbitos, como el histórico, material, constructivo y arquitectónico. Todos imprescindibles para tener un conocimiento riguroso de las construcciones en cuestión y, en consecuencia, hacer una correcta lectura de las mismas que permita una adecuada intervención.

 

3.1. Búsqueda bibliográfica y documental.

 

Como punto de partida se comenzó con la búsqueda bibliográfica y documental relativa a las murallas, resultando ésta muy escasa. Cabe destacar el libro, ya citado, “Una villa del Reino de Murcia en la Edad Moderna (Mula, 1500-1648)”, como la publicación donde más se habla sobre estas construcciones.

 

Para conocer el contexto histórico y social de las construcciones ha sido imprescindible la obra de Molina López “Aproximación al estudio de Mula islámica”.

 

También es de gran ayuda la monografía “El Castillo de Mula (Murcia)” del arqueólogo José Antonio Zapata que, pese a centrarse en la fortaleza renacentista, aporta datos sobre la demolición de la alcazaba sobre la que se construyó el Castillo de Los Vélez.

 

Otra búsqueda bibliográfica importante fue acerca de la arquitectura hispanomusulmana, sobre todo la defensiva del sureste peninsular, y sobre la técnica constructiva de la tapia, concretamente de la tipología denominada calicostrada.

 

En cuanto a la documentación de archivo, no ha sido mucha la hallada. Teniendo en cuenta la época a la que está adscrita la construcción de las murallas de Mula,durante la alta Edad Media, solo cabía encontrar documentación más tardía que hiciese referencia a las mismas. Y así ha sido, pues hemos podido encontrar algunos documentos, principalmente actas capitulares del siglo XVI, que aluden a los gruesos muros para ubicar alguna otra construcción, aportándonos nombres con que se conocían algunas partes de la muralla, principalmente las puertas de la misma.

 

También de esa época se ha podido encontrar, en el Archivo General de Simancas, un croquis de la villa de Mula. Es de baja calidad pero indica el número de puertas existentes en la madina. Comparando este croquis con los nombres de portones y portillos hallados se ha establecido la siguiente hipótesis: a levante la Puerta de Yéchar, a poniente la Puerta de los Olmos y a mediodía la Puerta de la Alquibla y otra cuya ubicación es dudosa y de la que no hemos hallado denominación.

 

Figura 4. Croquis de la villa de Mula y su término, c.1534 (Fuente:Archivo General de Simancas)

 

De época muy posterior, pero no menos interesante, hemos hallado un acuerdo del concejo para derribar una de las torres que conformaban la muralla que separaba la madina del albacar, por suponer un peligro para los vecinos que residían a los pies. Este hecho se da ya en 1783, cuando la muralla del albacar lleva siglos abandonada y, por tanto, en continua degradación.1

 

Como últimos documentos de archivo hallados y que merezca la pena ser destacados, tenemos tres planos del Castillo de Los Vélez y de la muralla de la alcazaba que datan uno de 1811 y dos de 1813. Todos elaborados en el contexto de la Guerra de la Independencia.

 

3.2. Trabajo de campo

 

Realizada la búsqueda bibliográfica y documental y con ciertos conocimientos adquiridos de la arquitectura hispanomusulmana en el sureste peninsular y la técnica constructiva de la tapia calicostrada (sistema constructivo identificado en una primera visita), el siguiente paso era realizar el trabajo de campo.

La primera tarea fue documentar gráficamente la totalidad de lienzos y torres de muralla conservados, fotografiando todas sus caras. Labor que hubo de realizarse en diversas visitas, por las dificultades que presenta el acceso a cada lienzo debido a la complicada orografía del terreno. Con los diferentes tramos de muralla ya identificados y ayudándonos de vuelos cartográficos, se adoptó una nomenclatura con la que se pudo dar una denominación y numeración a cada lienzo de muralla y torres conservadas, facilitando así el estudio individual de los elementos.

 

El siguiente paso consistió en levantar diferentes croquis in situ de cada uno de los restos amurallados. Se tomaron medidas mediante cinta métrica, flexómetro y medidor electrónico, lo que nos llevó varias visitas. En esta tarea se puso especial atención en documentar las medidas de los módulos de tapia, distancias verticales y horizontales entre agujas (mechinales que quedan tras la retirada del tapial, el encofrado) y grosor de muros, al objeto de tratar de establecer la unidad metrológica que sirvió para la construcción de los muros.

 

Figura 5. Croquis de un alzado de la muralla

 

 

Aprovechando las visitas para la toma de medidas, se fueron estudiando los distintos tramos de muralla y rellenando un modelo de ficha establecido por el equipo SOStierra, de la Universidad Politécnica de Valencia.

 

Un modelo de ficha muy recomendable para analizar el estado de conservación y características de elementos de arquitectura tradicional de tierra. Estas fichas nos servirían posteriormente para comparar características y elementos de cada uno de los restos conservados.

 

Teniendo sobre la mesa los distintos datos recogidos, seleccionamos el tramo de muralla mejor conservado y compuesto por tres lienzos y una torre, para realizar en él un levantamiento digital. Para ello, se utilizó una multiestación Leica Nova MS-50, con escaneo preciso a larga distancia (1000 pts/seg hasta 300 metros y un alcance de hasta 2000 metros).

 

Figura 6. Multiestación tomando datos de la muralla

 

El proceso seguido para generar la nube de puntos comenzó con el primer estacionamiento del dispositivo, para lo cual elegimos un punto desde el que era visible una buena parte de muralla. La longitud del tramo y los distintos ángulos que forman los lienzos hicieron imposible el levantamiento desde un solo punto, por lo que tuvimos que realizarlo en seis estaciones distintas.

 

Figura 7. Situación de los estacionamientos

 

En cada estacionamiento, los pasos a seguir eran: delimitar el área de escaneado, establecer la altura del instrumento y determinar el tamaño de la malla a obtener, es decir, la medida entre puntos deseada. Al tratarse de una construcción bastante homogénea, sin ornamentos ni elementos salientes, se eligió un tamaño de malla de 5 cm.

Se trata de unas dimensiones suficientes para obtener un resultado óptimo, sin generar un archivo digital excesivametne pesado. Una vez ajustados los distintos parámetros, la multiestación comenzaba con el proceso de escaneo. Estos pasos se repitieron en cada uno de los estacionamientos hasta conseguir la nube de puntos con el volumen de la muralla y con el color RGB, correspondiente en cada uno de los puntos.

 

3.3. Redacción y procesamiento de datos

 

 

Tras realizar todo el trabajo de campo (aunque restarían algunas visitas más para definir detalles concretos), se inició la redacción de la memoria del trabajo,concretamente con el análisis histórico y cultural.

 

Con el análisis arquitectónico, el trabajo recoge una descripción de los tres recintos a murallados, así como de cada uno de los tramos de muralla conservados.

Después encontramos un análisis constructivo dividido en dos partes. La primera, teórica, se centra en describir las tipologías de tapia de tierra, adquiriendo así los conocimientos necesarios para identificar la tipología utilizada en Mula.

 

La segunda, más concreta, entra a analizar el sistema constructivo de la muralla de Mula:la tapia calicostrada. De este capítulo, cabe descatar el análisis métrico y matérico-constructivo realizado.Como último apartado, dentro del análisis constructivo, realizamos una descripción del proceso de construcción de los muros de tapia calicostrada.

 

De especial interés a la hora de abordar una restauración de la muralla, es el análisis de los deterioros que presenta. Para ello, se fue analizando cada uno de los tramos, recogiendo en fichas las lesiones halladas. Cabe destacar una de las torres orientales del albacar, que se encontraba con parte de su cimentación en el aire, pues las escorrentías de agua habían lavado el terreno y la habían descalzado.

 

A comienzos de 2018 se ha llevado a cabo (por parte del Ayuntamiento de Mula), una actuación de recalce y consolidación poniendo solución a esta patología que requería de una actuación urgente (como así se recogía en el Trabajo Fin de Máster).

 

Por otro lado, se ha realizado un levantamiento planimétrico de cada uno de los restos de muralla, partiendo de los datos de campo obtenidos. Para la elaboración de las plantas fue imprescindible el uso de ortofotografías, principalmente de las webs Cartomur y SitMurcia, así como la cartografía local existente y que nos fue facilitada por los técnicos municipales.

 

Respecto a los alzados, partiendo de las fotografías realizadas y las medidas tomadas, llevamos a cabo la rectificación de las imágenes con ASRix, con lo que obtuvimos los alzados proporcionados. Utilizando como plantilla las fotografías rectificadas y escaladas, se pudo dibujar los planos de alzado con el programa de dibujo asistido por ordenador AutoCAD.

 

Una vez obtenidos los contornos de los alzados,optamos por utilizar las fotografías rectificadas para dotar de texturas originales a los planos. De esta manera, se aporta mucha información visual, pues se aprecian las características constructivas y materiales del monumento. Para realizar la incorporación de las fotografías en las líneas vectoriales que forman los contornos de los planos se utilizó Adobe Illustrator.

 

En cada plano del trabajo fueron incluidas dos escalas gráficas. Una en metros (por ser la unidad actual del sistema internacional para longitudes), y otra en codos,por ser, como veremos más adelante, la unidad métrica utilizada para la construcción de las murallas y torres mediavales de Mula.

 

En cuanto a la nube de puntos generada con el escaner láser, ésta fue procesada con el programa Rhinoceros para así conseguir un volumen sólido del tramo de muralla escaneado y el terreno natural circundante.

 

Figura 8. Nube de puntos con color real

Figura 9. Modelado 3D a partir de la nube de puntos

 

Partiendo de los planos elaborados, se procedió al levantamiento virtual en 3D de la totalidad de los lienzos de muralla existentes. Uniendo los planos al modelo generado con la multiestación se consigue un levantamiento 3D de todos los lienzos de muralla conservados. A éstos, se les incluyó, con posterioridad, el trazado completo de los tres recintos amurallados, en base a la hipótesis realizada según el estudio histórico y arquitectónico a partir de la localización de los restos arqueológicos superficiales.

 

4. RESULTADOS

 

El trabajo de investigación realizado ha dado lugar a un resultado general que, a su vez, engloba una serie de resultados concretos de cada ámbito de estudio. Para una mejor comprensión de lo que queremos decir, dividiremos los resultados obtenidos en los diferentes ámbitos de estudio.

 

4.1. Análisis histórico y arquitectónico

 

Gracias al análisis de la documentación histórica y la bibliografía relacionada con la historia de Mula o con el periodo de dominación musulmana en la Península Ibérica (sobre todo en el levante y sur), se ha podido contextualizar el origen de la ciudad de Mula así como su evolución urbana, jugando la construcción de la muralla un papel fundamental.

 

Cabe destacar la importancia de Mula para la capital, Mursiya (actual Murcia), en cuanto al abastecimiento de alimentos se refiere. Por ello, había un especial cuidado en defender este asentamiento, que llega a convertirse en una madina, es decir, una ciudad. Pese a que surgiera como una pequeña qarya2 al amparo de un hisn3, se convierte en la capital de un Iqlim4 que dominaba un vasto territorio. Así, la fortaleza muleña pasa a ser el centro neurálgico de ese distrito.

 

Cada uno de los restos de muralla conservados ha recibido una denominación, diferenciando entre lienzos y torres. De esta manera, la nomenclatura establecida puede ser empleada en futuras investigaciones con el objetivo de complementar el trabajo realizado.

 

En definitiva, el análisis histórico y arquitectónico realizado permite conocer los avatares de Mula y su muralla a lo largo de los siglos. Una información muy importante a la hora de trabajar en la restauración y puesta en valor de la fortaleza.

 

4.2. Análisis constructivo

 

Partiendo de la información recogida con el trabajo de campo, se ha realizado un pormenorizado estudio de los materiales y técnicas constructivas empleadas en los distintos recintos amurallados de Mula. El estudio métrico realizado nos ha dado como unidad métrica básica utilizada en la construcción de las tapias de muralla el codo de 41,80 cm. Esta medida ha sido comparada con los codos predominantes en la época: el codo rassasí, de 58,93 cm, y el codo mamuní, de unos 47,14 cm (Graciani y Tabales, 2008: 137), no habiendo hallado coincidencia alguna.

 

Del análisis constructivo resultó el empleo de tapia calicostrada sobre zócalos de mampostería ordinaria de piedra caliza trabada con cal. No obstante, en el recinto superior (alcazaba), encontramos diversas reparaciones.

 

Por un lado, existen refuerzos de ladrillo macizo en las esquinas de una torre y en el zócalo de un lienzo, que quedaron a la vista por no ser enlucidos. Por otro, una de las torres que sirven de contrafuerte al adarve que da acceso al Castillo de Los Vélez, fue reconstruida, o al menos envuelta, en una fábrica de sillarejos.

 

Entre los materiales y sistemas utilizados en la construcción de la muralla, destaca sobremanera el empleo de mampuestos de piedra caliza sobre los mechinales característicos de la tapia, utilizándose como un remate superior que facilitaba la extracción de las citadas agujas.

 

Figura 10. Remate superior de aguja con mampuesto

 

Este sistema constructivo, junto con algunos hechos históricos, nos han permitido datar la última reconstrucción de la muralla del albacar. Para ello, nos hemos basado en un estudio realizado por Graciani García y Tabales Rodríguez (2008), que datan el uso, en tapias, de estos remates superiores en agujas en la época almohade.

 

Es decir, teniendo en cuenta que los almohades llegan a la península en el año 1147, pero éstos no entran en el Sharq al-Andalus (lo que posteriormente sería el Reino de Murcia) hasta 1172 (año en que muere Ibn Mardanis, conocido como Rey Lobo y que mantuvo el reino independiente a los almohades), la cronología aproximada de la última reconstrucción realizada en la muralla de Mula la hemos establecido entre los años 1172 y 1244; siendo este último el año en que Mula es reconquistada por los castellanos.

 

Además, esta teoría queda reforzada por un estudio realizado sobre la ciudad medieval de Lorca. En él, al hablar acerca de las fortalezas circundantes a la Ciudad del Sol, se dice que la muralla de Mula se reforzará durante el periodo almohade, pues en 1172, el califa Abu Yagub se reunió con los gobernantes de los castillos fronterizos con el objetivo de planificar la reestructuración de los sistemas defensivos (Martínez,2013: 98). Entendemos pues, que tras la conquista del Sharq al-Ándalus por parte de los almohades, éstos llevan a cabo la reconstrucción y refuerzo de algunos recintos amurallados, entre otros el de Mula.

 

4.3. Análisis del estado de conservación

 

Con el estudio de los daños que afectan a los restos conservados de muralla, se han generado un total de cincuenta y cinco fichas que recogen las patologías que afectan a cada uno de los lienzos y torres conservadas.

 

Figura 11. Ejemplo de ficha de lesiones y deterioros

 

La mayoría de los daños existentes son derivados de la acción del agua, bien por ascensión capilar, por acción directa de lluvia o por las escorrentías producidas por la elevada pendiente del terreno, que van lavando la parte baja de los muros.

 

4.4. Levantamiento planimétrico y 3D

 

La relación de planos realizados está compuesta por un total de diecinueve, de los cuales once están dedicados al estado actual de los restos de muralla conservados,cinco a marcar las patologías presentes y tres a detalles constructivos.

 

Cada uno de los lienzos y torres se han documentado gráficamente por tramos, es decir, agrupando en un mismo plano los restos conservados en cada zona, pues existen importantes lagunas de muralla. Además, para cada uno de esos tramos se ha realizado una planta y cuatro alzados, con lo que la información gráfica resulta muy completa y ayuda a entender perfectamente el trazado original de la muralla islámica.

 

Figura 12. Ejemplo de un alzado en estado actual

 

Partiendo de los planos realizados, así como del levantamiento con la multiestación de uno de los tramos, se han realizado una serie de imágenes virtuales,en 3D, de los recintos amurallados. Se trata de una recreación hipotética de la ciudad en época medieval, donde destacan, entre el trazado urbano, las dos mezquitas que el Infante Alfonso consagró a Santo Domingo de Guzmán y San Miguel Arcángel, convirtiéndolas en dos iglesias parroquiales de Mula.

 

Figuras 13 y 14. Recreación virtual hipotética de Mula en época medieval

 

Para lograr esta recreación hemos tenido que realizar algunas hipótesis, como por ejemplo el trazado urbano,que entendemos que no ha debido variar mucho a lo largo de la historia, puesto que se han conservado las calles estrechas y de gran pendiente, con trazados laberínticos muy propios de las ciudades islámicas.

No obstante, creemos que el resultado permite conocer a grandes rasgos cómo era Mula en época medieval.

 

5. CONCLUSIONES

 

Del trabajo de investigación realizado podemos concluir que las murallas medievales de Mula jugaron un papel fundamental para la ciudad desde su construcción, en época altomedieval (siglo XII), hasta su derribo (en el caso del recinto de la madina, tras la rendición del Reino de Granada, en 1492). No solo protegió a la población de los constantes ataques enemigos, sino que también fue un elemento vertebrador del urbanismo de la ciudad, pues establecía sus límites a los cuatro puntos cardinales.

 

Aún hoy podemos disfrutar de las calles, de elevadas pendientes y laberínticos trazados, que componían la villa medieval. Sin embargo, no es posible contemplar los altos y gruesos muros de la primera línea de defensa pues, como decíamos, fueron derribados para facilitar la expansión de la ciudad. En este sentido, es importante la recreación virtual 3D realizada para poder entender, de manera gráfica, la historia urbana de la localidad.

 

Sí se conservan importantes restos de la muralla de la alcazaba, que da acceso al Castillo de Los Vélez (renacentista, siglo XV), y del albacar. Ambos recintos requieren de una importante restauración y, en el segundo caso, de la recomposición del trazado, que permita así una correcta lectura de la muralla medieval.

 

En este sentido, se ha trabajado estudiando in situ el recorrido original de la muralla y su estado actual de conservación, así como los sistemas y materiales utilizados en su construcción original, poniendo las bases para una posterior propuesta de restauración integral.

 

Afortunadamente, ya hemos visto cómo esos trabajos de intervención han comenzado, aunque tímidamente, en uno de los torreones del albacar. Por tanto, se ha comenzado a trabajar en el objetivo principal de este TFM: la recuperación y puesta en valor de las murallas medievales de Mula.

 

Hay que destacar también que, con la documentación gráfica recogida (numerosas fotografías y planimetría),y el trabajo de campo realizado, la muralla ha quedado completamente documentada. Un trabajo fundamental teniendo en cuenta el precario estado de conservación en que se encuentran estas construcciones. Así, ante cualquier desastre natural, como por ejemplo un terremoto (Mula se encuentra en una zona de elevada sismicidad), que pudiera ocasionar el desplome de partes o la totalidad de alguno de los lienzos o torres que aún se conservan, se contaría ahora con una documentación gráfica muy precisa que permitiría su correcta recuperación.

 

En definitiva, la investigación realizada y sus resultados se exponen como punto de partida para un proyecto más ambicioso: la recuperación integral de las murallas medievales de Mula y, en especial, de las murallas del recinto del albacar.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

Collado Espejo, P.E.; García León, J.; La Spina, V.;Fernández del Toro, J. (2018) “The islamic Wall of Mula (Spain): 3D reconstruction, restoration and musealization”. En Vernacular and Earthen Architecture: Conservation and Sustainability. Taylor & Francis Group. London, England; pp.429-434.

González Castaño, J.; Llamas Ruiz, P. (1991) El agua en la Ciudad de Mula, siglos XVI-XX. Edición de Comunidad de Regantes Pantano “La Cierva”, Mula.

González Castaño, J., (1992) Una villa del Reino de Murcia en la Edad Moderna (Mula, 1500-1648).Edición de la Real Academia Alfonso X El Sabio,Murcia.

Graciani García, A.; Tabales Rodríguez, M.A. (2008)“El tapial en el área sevillana. Avance cronológico estructural”. En Arqueología de la Arquitectura, año 2008, número 5; pp. 135-158.

Martínez Rodríguez, A. (2013) Lorca Almohade:Ciudad y territorio. Edición de Universidad de Murcia,Murcia.

Menéndez Pidal, R., (1906) Primera Crónica General de España: historia de España que mandó componer Alfonso El Sabio y se continuaba bajo Sancho IV en1289. Edición de Bailly-Bailliereé Hijos, Madrid.

Molina López, E., (1995) Aproximación al estudio de Mula islámica. Edición del Ayuntamiento de Mula y La Comunidad de Regantes “Pantano La Cierva”.

Zapata Parra, J.A., (2015) El Castillo de Mula (Murcia).Edición del Ayuntamiento de Mula, Mula.